Del dato al impacto: el viaje que nadie ve, pero que la IA necesita. Vanessa Herrera

Del dato al impacto: el viaje que nadie ve, pero que la IA necesita. Vanessa Herrera

 
"¿Podemos usar inteligencia artificial para predecir cuáles sucursales tendrán más ventas este mes?” - La directora comercial lanzó la pregunta con entusiasmo.

El equipo de BI, en cambio, guardó silencio. No por falta de ideas, sino porque sabían una verdad incómoda: ni siquiera tenían claridad sobre cuántas ventas reales habían tenido el mes pasado. Había registros duplicados. Faltaban datos por zona. Y ni siquiera había una definición única de lo que se consideraba una "venta” en toda la organización. Y como esta historia… hay cientos.

Todos quieren predecir. Todos quieren IA. Pero muy pocos saben qué se necesita para llegar a ella.

¿Qué pasa antes de la inteligencia artificial?

La inteligencia artificial es solo la punta del iceberg. Lo que ocurre debajo —y que casi nadie ve— es lo que realmente sostiene su valor. Este proceso, invisible para muchos, es el viaje del dato: Desde que nace hasta que se convierte en una decisión útil. Y aunque cada organización lo vive diferente, suele pasar por siete etapas comunes


Las 7 etapas del dato antes del impacto

1. El dato nace: Captura Todo comienza con una pregunta: ¿De dónde vienen tus datos? Pueden venir de un formulario, una aplicación, un sensor, un archivo Excel o una base olvidada en algún servidor. Pero capturar datos no es suficiente: hay que hacerlo con intención, calidad y contexto. Un dato sin contexto puede ser más ruido que valor.

2. El dato se afina: Limpieza Fechas mal formateadas. Nombres duplicados. Códigos que cambian cada trimestre. Campos vacíos. Sí, el 80% del tiempo de los equipos de datos se va en esta fase. Y aunque no suena glamorosa, es la base de todo. Una IA entrenada con datos sucios es como un chef que cocina con ingredientes echados a perder. No importa cuán sofisticada sea la receta… el resultado será malo.

3. El dato se conecta: Unificación Tu cliente figura en ventas como "JUAN PÉREZ” y en soporte como "J. Perez 02”. Sin unificarlos, no puedes ver su historia completa. Aquí es donde se conectan sistemas, se cruzan bases, y se construye una visión integral: de clientes, productos, zonas, contratos, entregas, reclamos. Sin esta conexión, las decisiones se toman con piezas sueltas del rompecabezas.

4. El dato se expande: Enriquecimiento Imagina sumar datos climáticos a tus reportes de venta. O incorporar movilidad urbana a tus modelos logísticos. O precios de competencia, demografía, eventos externos. Cuando combinas datos internos con externos, tus análisis se vuelven más potentes. El contexto convierte datos en información. Y la información, en decisiones que hacen la diferencia.


5. El dato aprende: Modelado Aquí llega la parte que todos esperan: los algoritmos. Regresiones, árboles de decisión, redes neuronales… Pero la verdad es que nada de esto sirve si lo anterior no está sólido. Y no se trata de usar "el modelo más avanzado”, sino el que mejor responde tu pregunta, con tus datos, para tu realidad.

6. El dato acciona: Despliegue Muchos modelos brillan en el laboratorio… y fracasan en el negocio. ¿Por qué? Porque nunca se pensaron para integrarse al día a día. ▪ Desplegar es hacer que la predicción llegue ▪ al lugar adecuado, ▪ en el momento justo, ▪ con el formato necesario para que alguien pueda tomar acción. Ejemplo: predecir abandono de clientes y alimentar el CRM con alertas automáticas para el equipo de retención.

7. El dato evoluciona: Monitoreo Los datos cambian, el mercado cambia, las personas cambian y los modelos… también deben cambiar. Monitorear no es opcional, es parte del ciclo. Implica ajustar modelos, corregir desviaciones, revisar sesgos, y asegurar que las predicciones sigan siendo útiles y justas

¿Y por qué tantas organizaciones no logran completar este viaje?

Porque lo intentan sin una metodología clara, tratando el ciclo de los datos como si fuera un proceso de desarrollo de software, o peor aún: usándolo como excusa para sumar herramientas sueltas sin integración, un escenario muy común es contar con:

✓ Un analista con Excel.
✓ Un científico de datos en Python o R.
✓ Dashboards en Power BI o Tableau.
✓ Flujos en Airflow (o sin herramientas).
✓ Y un líder que ve pedazos, pero no el todo.

Lo que debería ser un proceso fluido, se convierte en un rompecabezas lleno de cuellos de botella.

Aquí es donde algunas plataformas hacen la diferencia Una plataforma que te permita recorrer todo el ciclo de vida del dato en un solo entorno colaborativo transforma radicalmente el panorama.

¿Qué herramienta usar, o que deberías buscar en una plataforma/herramienta?

• Interfaz visual para quienes no programan
• Capacidad abierta para quienes sí programan
• Gobernanza y seguridad para alinear TI y negocio
• Escalabilidad sin perder control
• Trazabilidad de cada paso
• Integración entre datos, modelos y resultados
• Documentación automática y versionamiento

Existen varias herramientas en el mercado como: Google Vertex AI, Azure ML Studio, DataRobot, Alteryx. Pero si me preguntan cuál es mi favorita y la que más recomiendo cuando hablamos de procesos completos, colaborativos y escalables, la respuesta para mi es clara: Dataiku.

Pocas plataformas logran unir colaboración, gobernanza y crecimiento sin fricción, como lo hace Dataiku, y con ello una reducción en costos.

¿Cómo empezar este viaje sin abrumarse?

1. Elige un dolor operativo: claro, retador, pero manejable No empieces con lo más complejo, busca algo que tenga impacto visible, pero que puedas abordar en pocas semanas:

• ¿Retrasos en entregas?
• ¿Fugas de clientes?
• ¿Inventario mal proyectado?
• ¿Demanda impredecible?

2. Haz inventario de tus datos ¿Qué datos tienes ya? ¿Dónde están? ¿Son confiables? ¿Te sirven tal como están? ¿Con qué otras fuentes podrías enriquecerlos?

3. Crea una prueba de valor concreta: No transformes todo el negocio de golpe. Empieza con una prueba de concepto pequeña, pero medible, una iniciativa bien definida puede darte resultados en 4–6 semanas; con eso decides si escalas… o si ajustas.

El dato es el punto de partida, el impacto el destino. Y entre ambos hay un camino que puede ser caótico… o estratégico. Depende de ti cómo recorrerlo. Hoy más que nunca, la ventaja no está solo en tener datos o IA, sino en saber cómo convertirlos en decisiones útiles, confiables y sostenibles y entender que quien domine ese viaje, liderará su industria.

¿Y tú? ¿Ya estás listo para iniciar el tuyo?

Te dejo tres preguntas para reflexionar:

• ¿Cuáles son tus mayores dolores operativos?
• ¿Qué datos ya tienes que podrían ayudarte a resolverlos?
• ¿Estás usando una plataforma que te permita avanzar con claridad, agilidad y control?

En la próxima colaboración: "Estrategia y retos al momento del nacimiento del dato ¿Cómo lograr una mejor automatización en la captura del dato?” (¿Por qué hay datos mal nacidos y cómo evitarlos?)


Experta en transformación tecnológica y adopción estratégica de tecnologías emergentes. Conferencista y líder en proyectos de inteligencia artificial aplicada al sector público y privado desde Mérida, Yucatán.


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