Inicio
¿Líder Real o Ídolo de Barro? David J. Azcorra Cámara
¿Líder Real o Ídolo de Barro? David J. Azcorra Cámara
En un contexto familiar, social o económico es común usar estructuras jerárquicas que permitan sostener a todos los miembros unidos y coherentes para transitar antes los desafíos que se presentan y se presentarán a lo largo del tiempo.
En las familias el liderazgo recae en los padres, ambos o en uno, en las asociaciones siempre hay un presidente y un grupo de representantes, en las empresas el liderazgo recae en el dueño o el director general; incluso en un salón de clase el maestro tiene esa función. En prácticamente cualquier contexto humano, parece existir una posición más cercana a Dios, como en las antiguas culturas que han habitado la tierra.
¿Líder Real o Ídolo de Barro?
Esta es la gran pregunta que suele surgir cuando el carisma se encuentra con la realidad. La diferencia entre un líder real y un ídolo de barro no siempre es obvia al principio, porque ambos suelen ser expertos en proyectar confianza. Sin embargo, el tiempo y la presión terminan por revelar de qué están hechos.
Un Líder Real nace del respeto y los resultados. Su influencia se respalda en su ejemplo y porque es capaz de transmitir su visión y lograr que otros crean. Es el primero en admitir su error y el último en abandonar el barco. Ante la adversidad, se crece. Su valor intrínseco está en formar otros líderes su éxito se mide en cuánto crecen las personas a su alrededor.
Un Ídolo de Barro, se sustenta en el ego y la narrativa. Suele sostenerse en la adulación de los demás y en una imagen cuidadosamente fabricada que no tolera la crítica. Ante los problemas se desmorona o busca culpables. Como su estructura es "hueca" (pura apariencia), cualquier lluvia fuerte (problemas reales) lo deshace. Forma seguidores o fanáticos. Necesita ser el centro de atención constante y se siente amenazado por el talento ajeno.
Estas descripciones aunque son diametralmente opuestas, comparten algunos elementos que crean confusión:
- El carisma. Ambos poseen esa chispa magnética que atrae a las personas, uno lo usa para seducir y el otro para conectar, pero pero en las primeras etapas, ambos se sienten igual de inspiradores.
- Gran Visión. Tanto el Líder Real como el Ídolo de Barro te presentarán un futuro brillante y metas audaces. Ambos venden esperanza. Es difícil distinguir entre una visión estratégica (líder) y una fantasía narcisista (ídolo) hasta que llega el momento de ejecutar y asignar recursos.
- Autoconfianza. Ambos caminan y hablan como si tuvieran todas las respuestas. En momentos de incertidumbre, los seres humanos buscamos seguridad. El Ídolo de Barro proyecta una certeza absoluta que suele ser más atractiva que la humildad intelectual del Líder Real, quien a veces admite que no tiene todas las respuestas.
- La narrativa. Saben contar historias que resuenan con las emociones y necesidades de la audiencia. Utilizan los mismos símbolos, valores y enemigos comunes para generar cohesión. El Idolo de Barro crea un relato donde él es el Mesías Único, mientras que el Líder Real se posiciona como un facilitador, pero ambos usan el mismo lenguaje épico.
¿Cómo aplicar el pensamiento crítico que nos permite reconocer a uno o a otro?
Estas 3 preguntas aplicadas en forma objetiva al liderazgo pueden ayudar a revelar su verdadera esencia:
¿Qué pasa cuando alguien le dice "no" o lo cuestiona? (El Líder Real debate; el Ídolo de Barro ataca).
¿Sus acciones respaldan sus palabras a largo plazo? (El Líder Real tiene coherencia; el Ídolo de Barro tiene excusas).
¿Quién se lleva el crédito de los éxitos? (El Líder Real dice "nosotros"; el Ídolo de Barro dice "yo").
Sin duda, el Liderazgo se puede considerar como una habilidad humana, un rasgo personal, un valor, un encargo, incluso una circunstancia. Sin embargo, una condición que lo hace real es la prueba de la coherencia. Pensar, Decir y Hacer se vuelve un acto predecible para un Líder Real.
Entonces ¿Cualquier persona puede ser un Líder Real?


















Esta publicación aún no tiene comentarios disponibles.