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La eficiencia energética en la empresa. Jorge García Valladares
La eficiencia energética en la empresa. Jorge García Valladares
La eficiencia energética en la empresa para lograr los objetivos sustentables
Cuando escuchamos el termino de eficiencia energética y sustentabilidad lo primero que nos viene a la mente es sembrar árboles y los paneles solares. La eficiencia energética tiene sus orígenes a finales de los años 90 y se empezó a llamar ahorro de energía. Con la publicación de la ley de transición energética se tuvo una definición certera en su artículo 3: "Todas las acciones que conlleven a una reducción, económicamente viable, de la cantidad de energía que se requiere para satisfacer las necesidades energéticas de los servicios y bienes que demanda la sociedad, asegurando un nivel de calidad igual o superior.”
Una de las acciones más importantes y menos implementada de los edificios es la eficiencia energética en la envolvente que tiene varios beneficios:
- En primer lugar, para hacer frente al coste energético en un entorno de precios crecientes de un bien, como es la energía, esencial para el funcionamiento de las instalaciones. El costo de la energía sube a un ritmo de 6.6% anual.
- En segundo lugar, para ser coherentes con las políticas nacionales e internacionales de lucha contra el cambio climático. La meta de generación de energías limpias para 2024 se estimaba en 35%, esta meta la lograremos en el 2026. Hoy tenemos el 32%
- Y en tercer lugar, para migrar hacia el nuevo modelo de crecimiento sostenible de la sociedad evitando el despilfarro controlando y el gasto de un recurso todavía optimizable.
Las mejores practicas de diseño en la envolvente e iluminación pueden significar un ahorro del 40% en el uso de la energía y las malas practicas pueden significar un aumento en el consumo eléctrico de hasta un 90%.
Para mejorar el diseño de la envolvente nos apoyamos en las normas de eficiencia energética de la CONUEE, NOM-008-ENER-2001, para edificios no residenciales y la NOM-020-ENER-2011 para edificios residenciales.
Pero, además de los beneficios económicos como la disminución de los gastos operativos, la mejora en la competitividad y el valor de los activos, tenemos beneficios sociales como la reducción de la pobreza energética, mayor seguridad energética y mejora en áreas como la educación. Además de los beneficios mencionados tenemos beneficios en el medio ambiente: disminución de gases de efecto invernadero emitidos a la atmosfera por la energía que se deja de producir al reducir el consumo energético.

Veamos un ejemplo práctico:
El consumo eléctrico en el estado de Yucatán en el sector comercial es de 344GWH, logrando ahorros mínimos del 10% por la implementación de acciones de eficiencia energética en edificios comerciales se dejarían de emitir a la atmósfera 7,853 Ton de CO2 y equivaldría a sembrar 1’146,666 árboles al año; el proyecto más ambicioso de siembra de árboles es de 600 mil árboles en 3 años.
Tenemos la puerta y la llave, solo nos falta que como sociedad demos el primer paso.
Jorge H. García Valladares
Es miembro senior y fundador del capítulo Yucatán de la IEEE. Fue presidente de FECIME y del Colegio de Ingenieros Mecánicos Electricistas de Yucatán (CIMEY), presidente fundador de la Asociación Yucateca de Constructores Eléctricos (AYCE) y miembro de la XIX comisión ejecutiva de la Unión Mexicana de Asociaciones de Ingenieros UMAI.
Ha fungido como tercero especialista de ASEA en sistemas de seguridad comercial y como perito en ingeniería mecánica eléctrica del PJF. Es tesorero de ASME sección México, miembro del consejo consultivo de FECIME, Tecmilenio, casa segura (de alcance nacional) y de la Asociación EXATEC Yucatán.













