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Neurociencias aplicadas al Liderazgo. Desbloquea tu potencial.
Neurociencias aplicadas al Liderazgo. Desbloquea tu potencial.
En 1968 durante los Juegos Olímpicos de México, ocurrió un hecho histórico: Jim Heines, atleta estadounidense, rompió la barrera de los 10 segundos en los 100 metros planos. Durante décadas se creía que ningún humano podía correr esa prueba en menos de 10 segundos y lo había logrado. Después de Heines, la marca fue superada por otros atletas. Usain Bolt posee hasta la fecha, el récord olímpico de 9.58 segundos.
¿Qué es lo verdaderamente relevante de ese hecho histórico?
Una vez que Heines demostró que se podía hacer, el potencial colectivo se desbloqueó porque las mentes de los atletas creyeron que era posible. Alguien más ya lo había logrado.
Ciertamente la inspiración es una consecuencia inherente al liderazgo, no es per se un objetivo del liderazgo como en apariencia pudiera creerse.
¿Dónde ocurre entonces ese desbloqueo que nos permite alcanzar metas más de lo que creíamos lograr?
La respuesta está en el funcionamiento de nuestro cerebro. El cerebro trabaja a favor del cambio cuando cree que es posible y fluye bajo dos directivas que han sido estudiadas por la neurociencia: La supervivencia y la conservación de la energía.
Y si reflexionamos al respecto podríamos encontrar una lógica impecable del órgano más importante del sapiens. Su prioridad es mantenernos vivos y prefiere la eficiencia y economizar recursos. Para lograrlo, automatiza comportamientos conocidos a través de una autoprogramación inicial. Digamos que es un código de aprendizaje que le resulta útil, sin importar las consecuencias.
Por ejemplo: hablar en público puede resultar un evento que te genere estrés y aunque domines el tema, la ansiedad previa te resulta inevitable. Esto se traduce en una codificación en tu cerebro que asocia el pararte frente a gente desconocida y no saber qué piensan de ti. Esta creencia o aprendizaje automático va activarse cada vez que se presente un evento en el que vayas a hablar en público. Y seguirá igual mientras no logres "convencer” a tu cerebro que cambie la codificación asociada a través de razonamientos que le indiquen que el nuevo camino es seguro, deseable y alcanzable.
Las 3 Claves para Reprogramar el Cerebro Hacia el Éxito
Estas son 3 claves que funcionan como palancas de acción para influir en la programación cerebral que impulsa el cambio de creencias:
Construir confianza para afrontar el cambio
El primer obstáculo para superar es la percepción de nuestro cerebro de amenaza ante cualquier evento que represente vida o muerte. Aunque hablar en público no suponga un peligro físico, la incertidumbre y la posibilidad de fracaso se procesan como amenazas a la supervivencia.
La herramienta más eficaz para generar esta sensación de seguridad es usando nuestros sentidos de manera deliberada, que es por donde se perciben las experiencias: asociar el hablar en público con una imagen, música, olores agradables, texturas suaves y pensamientos positivos. Nuestro cerebro, en su complejidad, tiene una peculiaridad que podemos usar a nuestro favor: no diferencia con claridad entre una experiencia real y una imaginada vívidamente.
Conectar el esfuerzo con un propósito superior
Una vez que el cerebro se siente seguro, su siguiente pregunta es: "¿Por qué debería gastar energía en esto?”.
El cambio requiere un esfuerzo considerable, y el cerebro no lo emprenderá a menos que perciba un beneficio claro y potente. El "querer" debe ser genuino y lo suficientemente fuerte como para justificar la inversión energética.
La neurociencia ha descubierto un motivador excepcionalmente poderoso: la conexión del trabajo con un impacto positivo en los demás. Cuando una persona entiende que sus acciones ayudan a otros, sus frecuencias cerebrales entran en un estado de mayor coherencia.
Biológicamente, estamos programados para contribuir y servir.
Liderar a Través de la Incomodidad del Crecimiento
El proceso de cambio no es una línea recta. Implica una transición incómoda, un periodo en el que se abandona la seguridad de lo conocido antes de alcanzar la maestría en lo nuevo.
Durante esta fase, es inevitable que surjan dudas: "¿Seré capaz de hacer esto?”, "¿Y si no funciona?”.
Es crucial entender que estas dudas no son una señal de incapacidad o de que la estrategia es incorrecta. Son la voz del cerebro intentando regresar a su zona de confort, a los patrones automatizados que le garantizan la supervivencia. Es una reacción predecible y, de hecho, una señal de que el cambio está ocurriendo.
Estas técnicas son 100% prácticas y puedes llevarlas a cabo de forma experimental con desafíos alcanzables fácilmente, pero que por procrastinación no has logrado desbloquear.
En LIDER EJECUTIVO MX contribuimos con contenido de calidad a la comunidad de Líderes, Dueños de Empresas, Directivos, Ejecutivos y Emprendedores con el fin de incrementar su competitividad.















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