Flipped Classroom en tiempos del Coronavirus

Flipped Classroom en tiempos del Coronavirus

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Lea este artículo con la perspectiva que seguramente estas viviendo. Con la tecnología que tenemos en casa. Con las habilidades de nuestros hijos.

El modelo pedagógico Flipped Classroom (aula invertida) propone que los alumnos preparen las lecciones fuera de clase, e interactúen en el aula para debatir las ideas, apoyándose en las nuevas tecnologías.

El Flipped Classroom es un método de enseñanza que, como su nombre indica, consiste en dar la vuelta a lo que se venía haciendo hasta ahora, invirtiendo el sistema educativo tradicional. 

Propone que los alumnos estudien y preparen las lecciones fuera de clase, accediendo en casa a los contenidos de las asignaturas, para que luego en el aula sea donde hagan los deberes, y puedan interactuar y realizar actividades más participativas, analizar las ideas, debatir entre ellos… Todo ello apoyándose mucho en las nuevas tecnologías y con un profesor que actúa de guía.

Ya no hace falta que el profesor ‘explique’ todos los contenidos a todos los alumnos, todos los días, siguiendo un orden establecido. Hagamos que el alumno pase a ser protagonista en la creación y en la selección de los contenidos. Y que muchos de estos procesos que tradicionalmente se hacen en el aula, se hagan en casa en forma de ‘microtareas’ motivantes que permitan que el alumno vaya a clase capacitado para hacer cosas verdaderamente significativas, y que supongan un aprovechamiento del tiempo en el aula.

Origen del Flipped Classroom

Los impulsores de esta nueva forma de ver la enseñanza son los profesores norteamericanos Jon Bergmann y Aaron Sams, aunque ya la están experimentando muchos docentes a nivel mundial, tanto en los diversos ciclos formativos, como en las distintas asignaturas. Una de las escuelas pioneras en flippear por completo la enseñanza fue la norteamericana Clintondale High School, pero ya hay muchas más experiencias en países europeos como Italia o Francia, y en numerosos países hispanoamericanos.

Claro, aún queda mucho por recorrer ya que los propios profesores deben ser los primeros que se lo crean y lo pongan en práctica en las aulas. 

Habrá que convencer a los alumnos, porque ellos también están acostumbrados a recibir una enseñanza muy instruccional, muy poco interactiva…, y a las familias. 

Habría que lograr que sea un proyecto institucional a lo largo de la vida académica del niño.

¿Nos alcanzó el futuro?


COMENTARIOS

Anónimo
Funciona sin problemas en una sociedad abierta a modelos distintos al clásico de exposición de los profesores. En niveles de primaria y secundaria puede funcionar sí y sólo sí los padres de familia no meten ruido o coloquialmente dicho no andan de metiches. Yo utilice aprendizaje cooperativo en un trimestre y hubo quienes se quejaron.

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