Causalidad la estrategia a seguir. Edgar Hernández Cancino Quintero

Causalidad la estrategia a seguir. Edgar Hernández Cancino Quintero

 
Todo lo que vale la pena en la vida se causa, no sólo se espera. Lo mismo sucede en los negocios, puesto que el resultado de su operación es consecuencia de cada una de las decisiones y acciones que se toman para lograr el objetivo empresarial.  

Si deseas obtener ganancias, debes dirigir tu mente y tu esfuerzo a causarlas y no sólo a esperar a que la buena suerte o la providencia las genere. 

Obtener utilidades y el alcance del objetivo empresarial en su conjunto, no es un resultado fortuito, es la consecuencia de la toma de decisiones inteligentes, acertadas y oportunas, basadas en información objetiva, creatividad, conciencia empresarial, entre otras consideraciones más. En otras palabras, es la consecuencia de la forma en que administras tu negocio. La falta de planificación es una de las fallas de la administración más comunes que suceden en las pequeñas y medianas empresas, así como lo es, la falta de uso de un sistema de presupuestos.

Para causar, lo primero que debes hacer, es definir el objetivo, tus metas, tanto económicas como empresariales (expansión de la empresa, más penetración de mercado, más calidad en el servicio, más eficiencia operativa, más automatización, más rentabilidad, más venta, etcétera).

Lo segundo es que diseñes la estrategia.

Lo tercero, es que la lleves a cabo en tiempo y en forma. Planificar implica anticipar las acciones para conseguir lo deseado. Infiere diseñar, crear y establecer un plan de acción o de trabajo organizado, compuesto por un conjunto de estrategias, acciones y lineamientos, previamente pensados y analizados en cuanto a su vialidad y a su conveniencia. 

Cuando planeas, disminuyes la incertidumbre de lo que pueda pasar, debido a que no dejas las cosas al azar o al arbitrio de las circunstancias. Planear es visualizar, es prever lo que se desea que suceda, es dirigir el esfuerzo hacía lo que se busca, es decidir con anticipación: cómo, cuándo y quién debe hacerlo. 

Planear estratégicamente, es organizar y sistematizar el desarrollo de las actividades, tanto a corto, como a mediano y largo plazo, utilizando los recursos disponibles y dando seguimiento a lo planificado hasta conseguir el resultado propuesto. 

Lo contrario de planear es improvisar, es hacer las cosas con intención, pero sin un orden congruente que busque hacerlas lo mejor posible, al menor tiempo y al menor costo. Cuando no hay planificación, se incrementa el riesgo de no conseguir lo pretendido. Las consecuencias pueden ser: pérdida financiera, pérdida de tiempo, de recursos y de esfuerzo laboral, baja eficiencia operativa, pérdida de oportunidades, y otras repercusiones más que pueden impactar negativamente el capital de la empresa. Al planear, se tiene mayor control de la situación, lo que permite poder reaccionar a tiempo cuando hay desviación a lo esperado. Una ventaja importante, es que los responsables asignados a cada una de las actividades planeadas, tienen claro la encomienda y el curso de acción que deben seguir, así como, lo que se pretende con cada actividad planeada. Planear es una forma de canalizar con eficiencia el esfuerzo laboral y el uso de los recursos materiales y financieros. 

La herramienta clave de la planificación, es el presupuesto, el cual es un plan operativo a futuro, que muestra lo que se quiere lograr en términos monetarios. Pretende predecir e incidir en el desarrollo futuro de las operaciones de la empresa. Es la parte medular de toda planeación porque contribuyen al control de las operaciones y a la detección inmediata de desviaciones al alcance de los objetivos propuestos. Su estructura depende de la función requerida en la empresa y hay diferentes tipos de presupuestos: rígido, flexible, por programas, por actividades, garantizado, de supervivencia, óptimo, base cero, entre otros. Es una herramienta de planeación y control, que se ajusta continuamente y su elaboración involucra a los responsables de cada área, por ser ellos los responsables de los resultados en las mismas y ser quienes más conocen la necesidad de recursos requeridos, para lograr las metas establecidas en sus departamentos. Presupuestar es una herramienta indispensable de planeación y de control del manejo eficiente de los recursos financieros y materiales.  

Una excelente técnica de causación de resultados, es la "administración por objetivos”. Ésta consiste en promover que la dirección y los responsables de las diversas áreas operativas identifiquen, acuerden y establezcan juntos, los objetivos a perseguir, el grado de responsabilidad y los resultados esperados. En otras palabras, administrar por objetivos es una forma de involucrar a los responsables de las diferentes áreas (ventas, compras, publicidad, administración, tesorería, etc.), en el establecimiento de las metas departamentales y en el alcance de los objetivos propuestos. Las principales ventajas de este sistema de gestión administrativa, son: promueve la satisfacción y el compromiso del equipo de trabajo, se tiene mayor comunicación entre superiores y subordinados, se establecen con claridad las metas y las prioridades de las diferentes áreas, permite evaluar el rendimiento del personal de dirección y que se persigue un objetivo común. Administrar por objetivos, es una eficaz forma de organizar y cooar el esfuerzo humano para la consecución efectiva de los resultados esperados.

Sé consciente que la causalidad es el cómo o la forma de lograr lo pretendido. Si deseas aumentar la posibilidad de lograr los resultados operativos y administrativo que persigues, planea con estrategia e implanta un sistema de presupuestos y de administración por objetivos.  Hazlo, involucrando a tu equipo de trabajo de nivel gerencial y otorgándoles la responsabilidad de tomar decisiones y de coordinar el esfuerzo del personal a su cargo. Por todo ello, dirige tu mente y tu esfuerzo a ocasionar que el resultado sea la consecuencia de tus decisiones y acciones y no sea resultado del devenir de las circunstancias, de las eventualidades y de las consecuencias de las decisiones de otros. Se audaz con mesura y prudencia. Sé consciente que en la vida todo se causa, no sólo se espera y que los negocios no son la excepción a la regla.

Edgar Hernández Cancino Quintero

Es contador público y auditor, egresado de la Universidad Veracruzana, con estudios de especialidad y maestría en administración fiscal. Realizó un Doctorado en Gobierno y Administración Pública.  Por más de 30 años ha ejercido contaduría pública como consultor de empresas, dictaminador fiscal y perito contable. Es socio director de XELCRON Empresa de Tecnología especializada en Sistemas Administrativos. Socio Director de Cancino, Hidalgo y Asociados, S.C.  Ha impartido conferencias, talleres y cursos en desarrollo humano y en las áreas de fiscal, ética y contabilidad en diversas universidades públicas y privadas en México y en el extranjero. En el 2011 publicó la obra Ponga en orden su vida y sea feliz: controle su entropía y en el 2013 el libro Decídete a ser feliz: una guía para lograrlo.



COMENTARIOS

Esta publicación aún no tiene comentarios disponibles.

Escribe un comentario.

PUBLICACIONES SIMILARES